Los buenos Líderes son buenos seguidores

Una importante lección de la sabiduría bíblica se me ha hecho muy presente durante este último mes de compromisos y reuniones con colegas en varios países del mundo: los líderes de procesos efectivos de transformación organizacional y comunitaria deben – ante todo – ser buenos seguidores. Entonces, nos incumbe entender las “competencias” para ser un buen seguidor y luego crear y mantener espacios y procesos en las organizaciones que servimos, para que los líderes las puedan aprender y luego ponerlas en práctica.

En nuestra experiencia, se requiere que los buenos seguidores:

ACEPTAN Y COMPRENDEN INSTRUCCIONES: Los buenos seguidores reciben bien la instrucción de sus jefes. Al mismo tiempo son activos en lugar de pasivos y tienen la asertividad para cuestionar y entender en lugar de sólo seguir ciegamente unas indicaciones que puedan ser confusas, abstractas o contraproducentes. Siguen las instrucciones sólo después de entender todo lo que necesitan entender para cumplir la tarea y cómo dicha tarea aporta a la misión del grupo o del equipo.

 

SON RESPONSABLES: Los buenos seguidores aceptan la responsabilidad de sus propias acciones, su impacto sobre los demás y de su participación (o falta de ella) en las decisiones del equipo. Esto puede requerir hasta oponerse a un liderazgo que no está actuando en bien de la colectividad, de los valores organizacionales o del logro de la meta.

 

SON FLEXIBLES: Los buenos seguidores son capaces de cambiar de mente y de dirección cuando sea necesario para el bien del grupo y para el logro de la tarea, por encima de sus comodidades o preferencias. Son creativos e innovadores y no necesitan instrucciones pormenorizadas o rígidas; ante una tarea, encuentran una manera de cumplirla con un mínimo de supervisión.

SON LEALES Y DIGNOS DE CONFIANZA: Los buenos seguidores reconocen que la lealtad no se debe…se gana. También reconocen que la confianza no “se da”, sino que es una co-creación entre una persona dispuesta a confiar y otra a tener conductas dignas de confianza. La confianza se aumenta con cada pequeño compromiso cumplido y cada pequeño reconocimiento de dicho cumplimiento.

 

ASUMEN COMO PROPIOS LOS ÉXITOS DE SU EQUIPO…Y LOS FRACASOS: No es lo mismo trabajar en equipo como estar en un equipo de trabajo. Los buenos seguidores necesitan tener la oportunidad de aprender las competencias para trabajar efectivamente en equipo y necesitan las estructuras organizacionales que lo permitan y refuercen. También es importante reconocer que cada buen seguidor puede y debe liderar en determinados momentos.

REFLEXIÓN

¿Cuáles de estas “competencias” del seguidor más mostramos como líderes?

¿Cuáles menos mostramos?

¿Cómo podemos mejorar aquellas “competencias” que poco mostramos?

Dr. Gilbert Brenson-Lazán es Miembro Fundador Honorario de la Asociación Latinoamericana de Facilitadores (ALFA), Socio-Fundador de Amauta International, anterior Presidente de la Red Global de Facilitadores de Servicio a la Comunidad.
El Dr. Brenson es autor de 28 libros y ha sido pionero en América Latina en la facilitación profesional desde 1985.

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